sábado, 18 de octubre de 2014

PLATÓ: MATRIX COM RECURS DIDÀCTIC A FILOSOFIA

PLATÓ:

Matrix como recurso didáctico en Filosofía

 



Artículo publicado en el número 58 de la revista Making Of
Acercamiento al filme Matrix de los hermanos Wachowski desde una perspectiva educativa enfocada a la asignatura de Filosofía.

Artículo publicado en el número 58 de la revista Making Of

Introducción
A lo largo de la historia, los filósofos han utilizado en numerosas ocasiones relatos, ejemplos, o (particularmente en la filosofía anglófona del siglo XX) experimentos mentales. El cine puede ser utilizado para completar, para evocar, o bien para emular tales experimentos o aquellos relatos de una manera mucho más vívida, aprovechando también su dimensión lúdica como factor motivador.
Matrix es una película de éxito que gusta a una gran parte de adolescentes, aunque a muchos les cuesta comprenderla y no ven más allá del despliegue de efectos especiales y actualización de las cintas de artes marciales. A pesar de ello plantea algunas cuestiones relacionadas con el pensamiento filosófico y evoca, si bien de manera equívoca, el célebre mito platónico de la caverna.
Esta actividad está dirigida a alumnos de segundo de Bachillerato en la asignatura de Filosofía II (Historia de la Filosofía). Comprendería entre tres y cuatro sesiones, en mi caso he dedicado tres clases (una semana) al visionado y a la introducción (he repetido alguna secuencia, aunque esto puede hacerse también más adelante), añadiendo una cuarta para la puesta en común (actividades). Tendría lugar al final del primer trimestre o a comienzos del segundo, después de haber estudiado Platón y antes de comenzar con Descartes. Gran parte de los elementos de esta propuesta puede ser igualmente útiles en Filosofía I (primero de Bachillerato).
Los dos grandes temas filosóficos presentes en Matrix se corresponden con las dos versiones más conocidas de un experimento mental semejante en muchos aspectos a lo que podríamos llamar la hipótesis Matrix. La primera versión es “la máquina de experiencias” de R. Nozick, la segunda es conocida como “cerebros en una cubeta” de H. Putnam. El foco de la primera se corresponde con la elección entre la pastilla roja y la pastilla azul, cuya secuencia clave es la traición de Cifra, y se resume en la pregunta ¿por qué no elegir la pastilla azul?, o en otras palabras ¿por qué es preferible el mundo real? La segunda versión apunta básicamente a una cuestión de teoría del conocimiento: ¿cómo sabemos que no vivimos en un mundo simulado, sino en un mundo real? (hipótesis escéptica).
Biofilmografía de los directores
La vida de los hermanos Wachowski, Larry (Chicago, 1965) y Andy (Chicago, 1967), no es muy conocida. Al parecer, antes de entrar en la industria cinematográfica trabajaron como carpinteros, y durante un tiempo como escritores de cómics. Su primera película fue Bound (1996), estrenada en España con el título Lazos ardientes, aunque anteriormente habían participado como guionistas en Assassins (1995), protagonizada por Sylvester Stallone y Antonio Banderas, por tanto Matrix es su segunda película. Después vendrían los dos episodios siguientes de la trilogía, Matrix Reloaded y Matrix Revolutions (2003), directamente consagrados a los efectos especiales envueltos en un humo pseudomístico. También participaron como guionistas en Animatrix, un conjunto de cortos de animación basados en el universo de Matrix. Han adaptado y producido V for Vendetta (2006), han colaborado en The Invasion (2007), y actualmente son los responsables de Speed Racer, adaptación de una serie japonesa de animación.
Sinopsis
En el siglo XXII el desarrollo científico-tecnológico habrá hecho posible la inteligencia artificial (IA), maquinas inteligentes que se habrían rebelado contra el hombre (no sabemos “quién golpeó primero”). En la lucha entre humanos y máquinas los primeros habrían destruido el sol para eliminar la fuente de energía de las IA, pero en esta batalla las máquinas vencerían e idearían un sistema para utilizar nuestros cuerpos como proveedores de energía. Los seres humanos serían cultivados y mantenidos vivos, pero permanecerían engañados sobre su estado gracias a un avanzado software llamado Matrix que, mediante conexiones con el sistema nervioso, les haría creer en un mundo simulado existente sólo en sus mentes1  (“Matrix es un mundo imaginario generado por ordenador”). Ese mundo coincidiría con el que era realmente a finales del siglo XX (y que “ahora solo existe como parte de una simulación interactiva neural”). Sin embargo, algunos humanos han logrado escapar de ese sistema de cultivo, de esa prisión que es tanto física como mental, y luchan por la liberación. Sólo ellos conocen la verdad y viven efectivamente en el mundo real  (han fundado una ciudad llamada Sión) [¿Hasta qué punto podría decirse que los conectados a Matrix “viven”? ¿Qué significa “vivir”?].
El señor Anderson lleva una doble vida: por un lado, trabaja en una empresa de software, por otro, es una especie de pirata informático o de traficante de programas, cuyo sobrenombre es Neo. Anderson vive con una extraña inquietud, un confuso presentimiento acerca de la realidad. Un día, en una discoteca, se le acerca una chica (Trinity) que le habla de Matrix, a través ella conocerá a Morfeo quien le revelará la verdad. Morfeo le ofrece la posibilidad de salir de Matrix, de desconectarse, para ello deberá elegir entre dos pastillas, si toma la pastilla azul despertará en su cama (virtual) y nada habrá cambiado, pero si toma la pastilla roja accederá a la verdadera realidad (“Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad, nada más”, le dice Morfeo). Y Neo, como será conocido en el mundo real, elige la pastilla roja.
Morfeo cree que Neo es el elegido, alguien con una capacidad excepcional para dominar Matrix desde dentro, cuya llegada esperan desde hace tiempo. A pesar de sus dudas, a lo largo del filme vamos descubriendo que, efectivamente, Neo puede ser el elegido, un factor fundamental para la liberación de la humanidad2.
Objetivos
  • Por una parte, mirando hacia atrás (Platón, Epicuro, Aristóteles), recordar el mito de la caverna y retomar algunos de los términos fundamentales que ya hemos visto aparecer durante el curso (verdad, realidad, felicidad, conocimiento, ilusión), así como identificar las tres grandes ramas de la filosofía que hemos trabajado: teoría de la realidad (ontología, metafísica), teoría del conocimiento (epistemología, gnoseología), y ética (también habría un pequeño espacio para la antropología, si se desea3).
  • Por otra parte, mirando hacia adelante, el filme resulta muy útil para comprender el punto de partida de la teoría del conocimiento en el siglo XVII y el significado de las ideas como conjunto de los contenidos de conciencia (en este sentido las percepciones son ideas) [Véase Documento 1 en Anexo]. El gran descubrimiento gnoseológico de la filosofía de aquella época fue que nosotros sólo tenemos acceso –conocimiento– directo a lo que hay en nuestra mente, no a los objetos exteriores que presuntamente sean la causa de tales contenidos (nuestro propio cuerpo es, bajo cierta perspectiva, un objeto exterior, es decir, extramental, como se aprecia claramente en la filosofía de Descartes, aunque tenga también una dimensión interna que el propio Descartes subraya). Aquí habría que repasar lo estudiado el curso anterior (Filosofía I) sobre la percepción (cómo determinadas energías se transforman en nuestro cerebro –o en nuestra mente– en imágenes, sonidos, olores, etc.). Matrix muestra la posibilidad de una realidad ilusoria producida artificialmente en nuestros cerebros por un sofisticado sistema informático al que estaríamos conectados, y por tanto, la posibilidad de que lo que es para nosotros real no lo sea verdaderamente, la posibilidad de que lo que es real en nuestra mente no  se corresponda con lo que es real fuera de ella. La concepción del filósofo británico Berkeley podría ejemplificar lo que llamaríamos una especie de Matrix teológica: lo real es lo percibido y lo percibido no proviene de un mundo real extramental sino que es provocado directamente en nuestras mentes por Dios.
Supongamos que estamos conectados a Matrix o que nos encontramos en una situación similar, ¿podríamos estar seguros de algo? En cierto modo ésta es la perspectiva de la duda cartesiana y, al igual que Descartes, podríamos decir “pienso luego existo”, o lo que es equivalente “existo en tanto que mente”, si nos encontráramos en la situación descrita sólo podríamos  estar seguros de que percibimos, sentimos y pensamos, y de que experimentamos esto o lo otro. Descartes creyó que eso implicaba la existencia de un “yo pensante” o alma, pero ya Hume señaló que no se debe suponer la existencia de un yo distinto del propio conjunto de los contenidos de conciencia. En cualquier caso, el problema esencial de Descartes, en este contexto, será el de tender un puente entre lo que es real para su mente y lo que es real fuera de su mente, es decir, en llegar al conocimiento (certeza) de la realidad extramental partiendo únicamente de datos mentales (“pienso luego existo”, idea de Dios). En última instancia, la solidez de ese puente va a depender de la existencia de Dios.
En cuanto a Hume, Matrix nos ayuda igualmente a comprender el escepticismo moderado respecto a la existencia de cuerpos u objetos independientes de la mente. De algún modo, como espectadores de la película nos situamos en un punto de vista cuya imposibilidad fue señalada por el filósofo escocés [v., Documento 2 en Anexo] (y que coincidiría aproximadamente con lo que Putnam ha llamado “El ojo de Dios”): podemos comparar lo que hay en la mente de los que están “conectados” y lo que hay en el mundo real extramental.
  • En tercer lugar, el largometraje nos va a permitir plantear dos cuestiones de orden moral.
– La elección de Cifra (que supone la traición a sus compañeros). Por una parte, podemos analizar las motivaciones de Cifra, qué tipo de valores están implicados en su elección (volver a ser conectado a Matrix, como alguien rico e importante), qué es para él “importante”, qué es para él la felicidad. La secuencia es muy significativa: el personaje saborea un filete, una copa de vino, un puro. La pregunta se puede hacer directamente a los alumnos: ¿pastilla roja o pastilla azul?, ¿desearíais volver a Matrix a vivir una vida previamente elegida o permanecer en la difícil realidad? Éste es el origen del experimento mental que el filósofo Robert Nozick propuso en los años 70 y que, con algunas diferencias, reproduce el argumento de la película. La argumentación de Nozick apoyaría la preferencia por el mundo real [v., Documento 3 en Anexo]4.
– Cuando Morfeo es atrapado por los agentes de Matrix, se plantea la posibilidad de desconectarlo (lo que implica su muerte) para que no revele una información que pondría en peligro a los humanos liberados. Es un ejemplo de dilema moral: ¿matar a un solo individuo, a un compañero, para salvar a muchos, o dejarlo vivir asumiendo las consecuencias? [Juan Antonio Rivera (2003) señala que la primera opción se corresponde con el utilitarismo y la segunda con el deontologismo (p. 279 -v., también Nozick)].
  • Por otra parte, hay una serie de cuestiones que permitirían otros desarrollos: ¿cómo es posible la conexión cerebro-Matrix desde el punto de vista científico-tecnológico? ¿Sería posible la hipótesis que plantea el filme? ¿Pueden las máquinas llegar a ser seres conscientes, tener mente?  ¿Qué dificultades encontramos y qué se puede deducir de ellas? (Según H. Putnam, la hipótesis, en su versión, es conceptualmente imposible, y por tanto, falso que seamos “cerebros en una cubeta”).
Además, los directores han incluido deliberadamente en el filme alguna referencia al filósofo francés Baudrillard, pero quizás no deba tomarse muy en serio.
Puntos de interés antes del visionado
  • Estamos ante una película de ciencia-ficción, que puede considerarse también una cinta de acción, básicamente es un espectáculo. Sin embargo, su argumento contiene ciertos elementos interesantes desde un punto de vista filosófico que pueden ser aprovechados para reflexionar sobre algunos de los contenidos de la asignatura, y nos ayudarán a comprender algunos planteamientos. Concretamente, la vamos a relacionar con el mito de la caverna de Platón y, sobre todo, con la filosofía del siglo XVII.
  • La película se sitúa en el futuro, aunque en un futuro no muy lejano (el siglo XXII –fue estrenada a finales del siglo XX, en 1999–), en un momento en el que el desarrollo científico-tecnológico habrá hecho posible la IA, la inteligencia artificial, es decir máquinas inteligentes (robots, ordenadores), tan inteligentes que se rebelarán contra los hombres, iniciándose una guerra en la que las máquinas parecen tener el control… aunque aún no completamente.
  • Tal y como ocurría en la metafísica de Platón, en la película vamos a encontrar dos mundos, un mundo real y un mundo virtual o ilusorio (una simulación) creado por las máquinas (IA). Es necesario que estés atento para distinguir claramente estos dos mundos.
  • Hay varias secuencias especialmente importantes en la película:
– La secuencia en que Morfeo le explica al protagonista la realidad en la que vive y le da a elegir entre la pastilla roja y la pastilla azul. Si toma la primera despertará y accederá al mundo real. Posteriormente, veremos otra secuencia en la que Morfeo le dirá: “Bienvenido al mundo real”.
– La traición de Cifra. Uno de los miembros del comando traiciona a sus compañeros, procura estar atento a la secuencia en la que Cifra hace un trato con el agente Smith (que representa a las máquinas).
  • Hacia el final se plantea un dilema moral. Cuando Morfeo es atrapado por los agentes éstos quieren obtener de él una información que puede poner en peligro la supervivencia de los seres humanos ¿Habrá que sacrificar a Morfeo para que no hable, y de esta manera perder una vida para salvar muchas otras?
  • A lo largo del filme aparecen una serie de referencias que evocan la tradición judeocristiana: el elegido recuerda al Mesias; el oráculo es como un profeta; el nombre de la nave es Nabucodonosor, un rey de Babilonia que ocupó Jerusalén y que encontraremos en “La Biblia”; Sión, la ciudad de los humanos libres, es también un monte en el área de Jerusalén en Tierra Santa donde se dice que tuvo lugar “La última cena” y del que tomó su denominación el movimiento sionista.
  • Observa que la película termina con una voz en off  hablando de un mundo sin reglas,  sin límites, ni fronteras, en el que cualquier cosa sea posible. Luego nos damos cuenta de que el que habla es el protagonista ¿Qué querrá decir con esas palabras?
  • Finalmente se podría añadir alguna observación sobre la banalización de la violencia.
Aspectos a comentar después del visionado
En primer lugar, se harían las actividades indicadas más abajo y se procedería a la puesta en común de las respuestas. En función de las mismas se comentarían al menos los siguientes aspectos:
  • Realidad o felicidad: la traición de Cifra plantea esta alternativa. ¿En qué sentido puede ser preferible, por sí misma, la realidad? ¿O lo único importante es cómo nos sintamos? (Cf. Nozick). ¿Qué concepto de felicidad encontramos en la opción de Cifra, qué es para él “importante”? Nos encontramos con un concepto de felicidad muy superficial. Además es un falso dilema (también cabe la felicidad en la difícil realidad, en la dura batalla contra las máquinas), y ¿qué garantía tiene Cifra de que será feliz con la vida que le proporcionará Matrix? (V., más arriba la sección de Objetivos y la Introducción).
  • Relación con el mito de la caverna: básicamente se trataría de repasar la metafísica platónica.
  • Probablemente la utilidad filosófica más importante de la película en la asignatura a la que se dirige el presente proyecto concierne a la introducción de la epistemología del siglo XVII (v., Anexo). En este sentido será relevante la puesta en común de la actividad número 7. El objetivo será comprender la interrogación sobre si nuestros contenidos de conciencia (ideas, percepciones) se corresponden con un mundo real extramental. A medida que se avance en el estudio del racionalismo y del empirismo se podrá llevar a cabo una segunda fase de actividades utilizando los documentos del Anexo (u otros que el profesor estime convenientes). Concretamente veremos cómo Descartes y Hume enfocan de forma diferente un mismo problema (con lo que la oposición entre racionalismo y empirismo se matiza).
  • Las referencias a la Inteligencia Artificial y la actividad número 6, permitirán la valoración y la discusión de algunos aspectos del dualismo cartesiano desde la perspectiva del problema mente-cerebro: ¿Tendrán mente las máquinas inteligentes? ¿Se puede comparar la relación mente-cerebro con la relación software-hardware? ¿Es el cuerpo algo más que un soporte físico?, etc. [En este punto se puede introducir alguna alusión al funcionalismo].
Actividades
  • ¿Qué dos nombres tiene el protagonista? ¿En qué circunstancias de la película se utiliza un nombre u otro?
  • Haz un resumen del argumento y describe los principales personajes.
  • Una buena parte de la película está consagrada a los efectos especiales y a las escenas de lucha y violencia. En tu opinión el tiempo que ocupan en el conjunto de la cinta es:
- Suficiente o correcto.
- Excesivo.
- Escaso.
Intenta argumentar tu respuesta.
  • Mientras ves la película intenta anotar todas las frases que se refieran a la felicidad y a la realidad.
  • ¿Por qué Cifra traiciona a sus compañeros? ¿Qué piensas de su comportamiento? ¿Si te encontraras en una situación semejante tomarías la pastilla azul? Justifica tu elección.
  • ¿Qué similitudes puedes encontrar entre el mito de la caverna de Platón y Matrix? (puedes añadir también alguna diferencia)
  • ¿Dónde está la mente mientras el cuerpo de los personajes se encuentra conectado en los sillones que a tal efecto hay en la nave?
  • ¿Sería posible que lo que pensamos que es real no lo sea? ¿Podemos estar seguros de que no vivimos en algún tipo de Matrix?
Datos de la película
  • Ficha artística
Neo/Thomas Anderson: Keanu Reeves.
Morfeo: Laurence Fishburne.
Trinity: Carrie-Anne Moss.
Agente Smith: Hugo Weaving.
Cifra: Joe Pantoliano.
Oráculo: Gloria Foster.
  • Ficha técnica
Dirección: Andy y Larry Wachowski.
Guión: Andy y Larry Wachowski.
Producción: Joel Silver.
Música: Don Davis.
Fotografía: Bill Pope.
Montaje: Zach Staenberg.
Diseño de producción: Owen Paterson.
Dirección artística: Hugh Bateup y Michelle McGahey.
Vestuario: Kym Barrett.
Duración: 136 minutos.
Notas
  1. La simulación es perfecta, podríamos decir que se trata de una mímesis absolutamente realista, el mundo simulado y el mundo real son, a pesar se sus evidentes diferencias factuales e históricas, idénticos en un sentido esencial: la simulación ha conseguido replicar la realidad humana, hay una suerte de identidad antropológica y psicológica.
  2. Hay que considerar que lo que Neo es, al menos en parte, resultado de la vida experiencial que las máquinas (IA) le han proporcionado mientras ha sido cultivado, por lo que, en cierto modo, Neo es una creación de las máquinas.
  3. Dualismo cuerpo-alma (cómo interactúan o se diferencian cuerpo y mente en Matrix). También ciertas frases del filme como aquella según la cual lo que nos hace humanos son los impulsos.
  4. En la misma línea se pronuncia Juan Antonio Rivera (2003), quien interpreta la elección en términos de filosofía práctica al hablar de una preferencia ética por vivir en el mundo real. Christopher Grau también se inclina por la visión de Nozick, afirmando que la experiencia consciente agradable no es lo único importante (aunque señala ciertas diferencias entre la máquina de Nozick y Matrix).
Anexo
Documento 1
“Una vez que la doctrina de que experimentamos sólo ideas fue aceptada, surgieron inmediatamente tres importantes problemas filosóficos. En primer lugar, ¿son las ideas de las que tenemos experiencia copias adecuadas de elementos que existen aparte de nuestra experiencia? [...]. En consecuencia, los filósofos se aplicaron a buscar criterios que asegurasen cuáles de nuestras ideas perceptuales caracterizan elementos del mundo físico. En segundo lugar, las ideas son entidades mentales que, según el análisis de Descartes, no tienen nada en común con los objetos físicos. Así pues, no es claro en absoluto cómo las interacciones entre un objeto físico y un cuerpo humano (un objeto físico también) pueden generar ideas. Esta cuestión constituye un aspecto del problema mente-cuerpo.  En tercer lugar, si somos directamente conscientes sólo de nuestras propias ideas, resulta problemático el modo en que sabemos que existe algo fuera de esas ideas [...]. Después de Descartes fue ampliamente aceptada la doctrina de que sólo somos conscientes de nuestras ideas, y lo tres problemas acabados de citar se tornaron en problemas centrales en epistemología  y en metafísica”
HONDERICH, T. (2001). “Enciclopedia Oxford de Filosofía”. Madrid: Tecnos, p. 523.
Documento 2
“Dado que nada hay presente a la mente sino las percepciones, y que todas las ideas se derivan de algo que con anterioridad se hallaba ya ante la mente, se sigue que nos es imposible concebir o formar una idea de algo que sea específicamente distinto a las ideas e impresiones. Dirijamos nuestra atención fuera de nosotros cuanto nos sea posible; llevemos nuestra imaginación a los cielos, o a los más extremos límites del universo: nunca daremos realmente un paso fuera de nosotros mismos, ni podremos concebir otra clase de existencia que la de las percepciones manifiestas dentro de esos estrechos límites”
HUME, D. (1992). “Tratado de la naturaleza humana”. Madrid: Tecnos. p. 125.
Documento 3
“Hay también perplejidades sustanciales cuando preguntamos: ¿qué importa además de saber cómo se sienten las experiencias de la gente “desde dentro”? Supongamos que existiera una máquina  de experiencias que proporcionara cualquier experiencia que usted deseara. Neuropsicólogos fabulosos podrían estimular nuestro cerebro de tal modo que pensáramos y sintiéramos que estábamos escribiendo una gran novela, haciendo amigos o leyendo un libro interesante. Estaríamos todo el tiempo flotando dentro de un tanque, con electrodos conectados al cerebro. ¿Debemos permanecer encadenados a esta máquina para toda la vida, preprogramando las experiencias vitales?” [Uno puede elegir las experiencias que va a tener de un completo muestrario de experiencias, algo así como en Desafío total, por ejemplo, cada dos años. Pero, me pregunto ¿qué garantía tengo de que elegiré lo correcto, lo que me hará feliz? (v., en este sentido Gilbert, Tropezar con la felicidad)]. “¿Se encadenaría usted? ¿Qué más puede importarnos a nosotros además de cómo se sienten nuestras vidas desde adentro?”
NOZICK, R. (1998).  “Anarquía, estado y utopía”. México: FCE. pp. 53-54.
Documento 4
“Sin embargo, he de considerar aquí que soy hombre y, por consiguiente, que tengo costumbre de dormir y de representarme en sueños las mismas cosas y aún a veces cosas menos verosímiles que esos insensatos cuando velan [se refiere a los enfermos mentales que deliran, están convencidos de ser reyes cuando en realidad son pobres, etc.] ¡Cuántas veces me ha  sucedido soñar de noche que estaba en este mismo sitio, vestido, sentado junto al fuego, estando en realidad desnudo y metido en la cama! [...]. Pero si pienso en ello con atención [...] veo tan claramente que no hay indicios ciertos para distinguir el sueño de la vigilia, que me quedo atónito, y es tal mi extrañeza, que casi es bastante para persuadirnos de que estoy durmiendo”.
DESCARTES, R. (2002). “Meditaciones metafísicas”. Madrid: Tecnos. p. 149. V. El discurso del método, cuarta parte, y Meditaciones metafísicas, toda la meditación primera.

PER A VEURE LA PEL·LÍCULA SENCERA:



RELACIÓ AMB EL "MITE DE LA CAVERNA" DE PLATÓ:



TRAILER DE LA PEL·LÍCULA:



Bibliografía
  • BADIOU, A. et altri. (2003). “Matrix, machine philosophique”. París: Ellipses.
  • DESCARTES, R. (1999). “Discurso del método”. Madrid: Tecnos.
  • DESCARTES, R. (2002). “Meditaciones metafísicas”. Madrid: Tecnos.
  • GRAU, Ch. (Ed.) (2005). “Philosophers Explore The Matrix”. Oxford: Oxford University Press. Reproduce las contribuciones de la página web oficial, algunas recogidas también en ephilosopher.
  • GRAU, Ch. “The value of reality: Cipher and the experience machine”. Disponible en: http://whatisthematrix.warnerbros.com“.
  • HONDERICH, T. (Ed.) (2001). “Enciclopedia Oxford de Filosofía”. Madrid: Tecnos.
  • HUME, D. (1992). “Tratado de la naturaleza humana”. Madrid: Tecnos.
  • IRWIN, W. (Ed.) (2005). “More Matrix and Philosophy: Revolutions and Reloaded Decoded”. Chicago: Open Court.
  • NOZICK, R. (1998). “Anarquía, estado y utopía”. México D.F.: FCE.
  • PUTNAM, H. (2001). “Razón, verdad e historia”. Madrid: Tecnos.
  • RIVERA, J.A. (2003). “Lo que Sócrates diría a Woody Allen”. Madrid: Espasa.
  • YEFFETH, G. (Ed.) (2005). “Tomar la pastilla roja”. Barcelona: Obelisco.
Webgrafía

miércoles, 8 de octubre de 2014

PLATÓ. TEORIA DE LES IDEES

PLATÓ
TEORIA DE LES IDEES






TEORIA DE LES IDEES.

És el nucli del pensament platònic; quan Plató es planteja que és l'ésser troba en la filosofia presocràtica la polèmica Heràclit-Parmènides sobre el canvi. Heràclit havia afirmat que el canvi era el logos (raó) mentre que Parmènides en el seu poema havia narrat la impossibilitat del canvi. Després, Sòcrates, oposant-se al relativisme dels sofistes, havia afirmat que cada home té un coneixement correcte de les idees ètiques i que aquest universals morals (idees ètiques) eren innates (intel.lectualisme moral socràtic).
Plató recull aquestes tres aportacions (més el pitagorisme) a la seva teoria de les idees. El problema del Platonisme és explicar que és el real; que és allò que és en si mateix.
Per Plató, la resposta al problema de l´ésser exigeix un esforç racional de distingir entre dues menes de realitats amb dos objectius diferents.
Per una banda, hi ha un Món intel·ligible (Cosmos Noetos) que és el món de les formes pures i que constitueix la realitat en sentit fort. Per altra banda, hi ha un Món sensible o Cosmos Aiszetós que és el món de les coses, el món dels fets, el món de la matèria, en el qual els objectes són còpia, imatge o reproducció de les formes pures (Idea).
El món que coneixem pels sentits (món sensible, cosmos Aiszetós)és una còpia d’un altre món: el món de les idees. En el món de les Idees es troben les formes pures ( és a dir, els models perfectes, universals i ètics).Les idees per Plató són allò objectiu, allò real en sentit ple, gaudeixen de totes les perfeccions de l´Ésser. Són úniques (per això podem parlar de LA Veritat, EL Bé, LA Justícia,..) són eternes (alienes al temps: el que ahir era just ho serà també avui i demà) i són indivisibles. Plató suposa que el món de les idees hi ha un model de perfecció, una forma pura que els objectes del món material copien, imiten o participen d’una forma més o menys perfecte. És per això que només hi pot haver ciència (saber rigorós) en el món intel·ligible i que en canvi el món sensible és només pura opinió. En el món sensible les coses que percebem pels sentits tenen diversos graus de perfecció. Són més o menys semblants a la Idea, en canvi, la perfecció de les Idees és absoluta.
En l´esquema podem resumir, les diferències entre el món sensible i el món intel.ligible de la següent manera:

MÓN INTEL·LIGIBLE MÓN SENSIBLE

-Coneixement intel·lectual (Raó, episteme) -Coneixement sensible (imatges, opinió, doxa)
Captació estructures matemàtiques. -Incapacitat captació estructures matemàtiques
-Essencies intel.ligibles i realitats permanents -Essers corruptibles i mutables immutables.
-Parmènides -Heràclit
-Principi d’unitat. -Pluralitat i dispersió.
-Èssers en sí -Participació, imatge,còpia de les Idees
-Unitat -Multiplicitat
-Idees -Coses.
En Plató trobem sempre una radical necessitat d´ordre. No seria possible entendre la diferència entre món sensible si prèviament no afirméssim que existeix un món intel·ligible que unifica i dóna ordre a la pluralitat i dispersió de les coses sensibles.
El món sensible és el que percebem pels sentits. Allà trobem les coses belles, els actes justos,..etc.És a dir, diversos graus de la bellesa o de la justícia que són realitat intel·ligibles. El món sensible es aparença, pluralitat, dispersió, però no seria possible comprendre aquesta diversitat de la matèria si no existís un concepte, una idea que la unifiqués." El món sensible és contingència (pot existir o no existir). En canvi el món intel·ligible és necessitat.
Per arribar al món intel·ligible només hi ha un camí. El camí és la perfecció de l’ànima a través de la dialèctica.
El món intel·ligible no el podem conèixer a través dels sentits perquè és espiritual. Per passar del sensible a l’intel·ligible cal un procés de purificació de l’ànima que s´anomena dialèctica ascendent.
En el Llibre VII de La República que és el llibre en el que se'ns explica el mite de la Caverna, apareix el tema de la dialèctica ascendent, a través de l’al.legoria de la línia, que és el procés a través del qual l’ànima se separa del sensible i progressa envers el coneixement de les idees.
El procés de pujada, ascensió del món sensible al món intel.ligible, s´anomena dialèctica ascendent i a través d´ell arribem al coneixement de les idees pures, de la raó. Però la dialèctica ascendent serveix per fer posteriorment un procés de dialèctica descendent (de caire antropològic).

TRES IDEES BÀSIQUES EN PLATÓ
· Idea de Bé: entre les idees pures, la superior és el Bé. El Bé és la idea de la raó per excel·lència. Plató utilitza la paraula agathon que no vol dir només el que nosaltres entenem per bé moral o acció bona sinó a més significa excel.lència màxima i també el que és escaient o apropiat. La idea de Bé aplicada al món social i a la política s´identifica amb la idea de Justícia. [Justícia= Bé].
Plató compara la idea de Bé amb el Sol. El Sol il·lumina i dóna vida a totes les coses. També la idea de bé il.lumina i dóna sentit a totes les altrs Idees.
El Bé proporciona existència, identitat i perfecció a totes les coses cognoscibles.
És el principi de perfecció de les coses. Les idees són bones, expresen el Bé. El Bé no és una idea com les altres. Vindria a ser una super-idea ja que és el principi i la fonamentació de totes les altres.
Eros: Per sota de la idea de Bé hi ha la ides de Eros (amor). L’amor ens porta al coneixement del Bé perquè les idees són bones.
· L’amor és la força que ens porta al coneixement i el motor de la dialèctica ascendent.Progressem en el coneixement perquè estimem les idees.
· Hi ha dos tipus d´amor diferent:
1º L´amor als cossos, aquest no és l´amor autèntic perquè el cos pertany al món sensible i tot el que pertany al món sensible és degradat i inferior (Afrodita Pandèmia és el seu símbol).
2º Hi ha un tipus d´amor suprem: l´amor de l'ànima. És l´amor superior a través de l´amor de les ànimes arribem a l´amor de les Idees. El seu símbol és Afrodita Urània. Les coses sensibles manifesten part de la seva bellesa que provoca en nosaltres l´Eros. L´amor o l´apetència de la bellesa mateixa. Totes les coses aspiren per l´Eros el seu arquetipus o model que és la forma pura, és a dir, a la representació ideal d´elles mateixes.
L’ànima humana aspira també a la realització del seu ideal però, com que l’ànima és de naturalesa espiritual, la seva màxima perfecció (el seu bé) és la vida intel·lectual, el coneixement i la ciència. Això omple de sentit l´etimologia de la paraula filo/sofos (amor a la saviesa). L'amor màxim és l'amor a la filosofia. L´amor més pur és l´amor a les idees. Al diàlegEl Banquet es presenta el procés ascendent de l'amor: comencem estimant els cossos bells, es passa de l'amor dels cossos a l'amor a les ànimes i de l'amor a les ànimes a l'amor a les Idees.
L'Amor en Plató té l'estructura contrària a la de l'Amor cristià (els cristians mai no parlen d'Eros, sinó d'Agape). Per a Plató l'amor va de baix a dalt. Per als cristians va de dalt (Déu) a baix (homes). Els homes ens hem d'estimar perquè Déu ens estima fins al final.
Idea de Unitat: D'origen pitagòric. La Unitat apareix com una característica fonamental de la idea de bé. El bé és U, si una cosa és bona és una. Cada idea unifica múltiples coses, còpies d´ella. Ara bé, les idees són al seu torn múltiples. Per tant, necessitem la idea d’unitat per unificar la multiplicitat de les Idees. Per sota de la idea de unitat hi ha les idees de polaritat que són aquelles en que una implica l´altre. Idees de polaritat són per exemple: Igual/desigual, idèntic/diferent, moviment/repòs, Generació/corrupció.

EL PROBLEMA DEL BÉ
La Idea del Bé és l'objecte últim del coneixement filosòfic; sense la visió del Bé al capdamunt de la recerca de la veritat, la filosofia estaria mancada d'una visió de conjunt, que li permet relligar tots els coneixements (matemàtica, astronomia, música...) i sobretot relligar les idees que la dialèctica permet copsar.
El Bé és causa universal: Al llibre VII de la República, Plató ens diu que el Bé és la causa de l'ordre i de la bellesa en el món. El Bé és, efectivament, allò que disposa les coses per al millor, i que els dóna un ordre i un sentit. El Bé ordena les coses amb intel·ligència. No podriem comprendre l'ordre intel·ligent del món sensible (celestial i terrestre) per una combinació fortuïta dels seus elements materials. Només les realitats immaterials (les Idees o formes pures), poden donar forma, ordre i sentit a la matèria del món sensible. Però al mateix temps les Idees que formen el món intel·ligible, només existeixen i tenen sentit en relació al Bé. El Bé és la Idea que uneix les Idees entre elles, la finalitat a la qual tendeixen el món intel·ligible i el món sensible.
El Bé constitueix el fi que persegueix qualsevol ésser. I aquest Bé és còsmic: només cal pensar, per exemple, a què tendeixen els astres divins en llurs revolucions. Segons Plató també els astres aspiren a reproduir el que és bo i perfecte. El més petit ésser vivent cerca també el seu Bé; és a dir, pretén reproduir i perpetuar la vida, o dit d'una altra manera, pretén convertir-la en eterna i immortal. I en l'home?. Cadascú de nosaltres desitja també el Bé, però s'atura en béns petits, limitats (el bé de la salut, el bé dels honors, els béns materials...). El bé de l'ànima només pot consistir a elevar-se fins a la contemplació del Bé. I la contemplació del Bé (el sol en el mite de la caverna), és per al filòsof l'objecte últim de la ciència de les idees que anomenem també la dialèctica.
La dialèctica i el Bé: La contemplació del Bé és imprescindible al filòsof, si no vol convertir la dialèctica en un joc gratuït i estèril. L'ànima no pot tenir una intel·ligència perfecta de la Justícia, de la Bellesa, o de qualsevol de les altres Idees, si no s'adona del que les relliga unes amb les altres. No hi podria haver comprensió de la Justícia, per exemple, si la separéssim de totes les altres Idees (la virtut, el coratge, la temprança, però també la Bellesa i totes les altres idees). Separada del món intel·ligible que és d'on treu la seva llum, una Idea no podria ser plenament coneguda per l'ànima. La llum de les idees prové de la idea de Bé, que ho il·lumina tot. Altrament dit, el progrés dialèctic en la recerca de la veritat (de les veritables realitats que són les Idees), ha de conduir a còpia de preguntes i respostes a la Idea pura i perfecta, de la qual depenen totes les altres: la Idea de Bé.
El Bé és, alhora, font de les Idees i font per a l'ànima de llur intel·ligibilitat [si l'ànima coneix les Idees és perquè són bones] El Bé és a la vegada la finalitat de la recerca de la saviesa i la font de la saviesa. Per dir-ho d'una altra manera: el Bé designa Déu. És al mateix temps terme suprem del coneixement i garantia última de la veritat d'aquest coneixement. Però no és un Déu mitològic o astral, o un objecte de culte determinat. El Bé no és quelcom que s'ha de creure cegament per arribar al principi de la filosofia, sinó quelcom que s'assoleix per un procés llarg de coneixement. Arribar a la Idea de Bé és el sentit últim de l'impuls que ens porta a filosofar. Així podem comprendre més plenament l'afirmació de Sòcrates segons la qual ser dolent és ser ignorant; efectivament ignorar la Idea de Bé és desconèixer també la font de tota moralitat.
Només qui coneix el Bé pot actuar bé i ser un bon ciutadà. Per això el governant (filòsof-rei) ha de ser el primer especialista en la Idea de Bé.

Pel.lícula:
"Blade Runner"
  La pel·lícula descriu un futur en el qual els anomenats replicants, éssers fabricats a través de l'enginyeria genètica, fan els treballs perillosos i degradants a les "colònies exteriors" de la Terra. Aquests replicants són fabricats per Tyrell Corporation; per tal de ser "més humans que els humans", especialment en el cas dels models Nexus-6, s'assemblen físicament als humans, tenen més agilitat i força física, però manquen de la mateixa resposta emocional i d'empatia. Els replicants van ser declarats il·legals en el planeta Terra després d'una revolta sagnant. Un cos especial de la policia, els blade runners, s'encarrega de rastrejar i matar els replicants fugitius que es troben a la Terra. A la pel·lícula, es demana a un blade runner semiretirat, Deckard, que s'enfronti a un grup de replicants particularment brutal i hàbil que ha arribat a Los Angeles.


Pel.lícula: 
Ghost in the shell

 Ambientada en el segle XXI, Ghost in the Shell (GitS para abreujar) es presenta en una primera lectura com un thriller futurista d'espionatge, al narrar les missions de Motoko Kusanagi, la Comandant a càrrec de les operacions encobertes de la "Secció Policial de Seguretat pública 9" o simplement "Secció 9", especialitzada en crims tecnològics. La mateixa Kusanagi és un cyborg, un cervell humà en un cos artificial, el que li permet ser capaç de realitzar fetes sobrehumanes especialment requerides per la seua labor.




WEBGRAFIA:

http://www.alcoberro.info/planes/plato.htm

http://magufilosofia.bligoo.com.co/media/users/18/920399/images/public/197838/1341362960580-Sin_t_tulo.png?v=1341362986596

http://ca.wikipedia.org/wiki/Blade_Runner 

http://ca.wikipedia.org/wiki/Ghost_in_the_Shell 

https://www.youtube.com/results?search_query=ghost+in+the+shell+opening&oq=Ghost+in+the&gs_l=youtube.1.2.0l10.536.7464.0.9301.28.13.9.6.10.0.118.974.12j1.13.0...0.0...1ac.1.11.youtube.QGcqUCPn284 

  https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=BvlRS9hsOb4

 

NOTA PERSONAL:

ATENA

http://blocs.xtec.cat/enraonar/files/2011/08/PLAT%C3%93-rep%C3%BAblica-catal%C3%A0-II-IV-VI

PLATÓ. GRAUS DE CONEIXEMENT. SÍMIL DE LA LÍNEA.

PLATÓ. GRAUS DE CONEIXEMENT.
 SÍMIL DE LA LÍNEA. 








República VI: El símil de la línea  (Rep., 510a-511e)


--Ahora bien, también sabes que, para las más de las gentes, el bien es el placer; y para los más ilustrados, el conocimiento.

--¿Cómo no?

--Y también, mi querido amigo, que quienes tal opinan no pueden indicar qué clase de conocimiento, sino que al fin se ven obligados a decir que el del bien.

--Lo cual es muy gracioso --dijo.

--¿Cómo no va a serlo --dije--, si después de echarnos en cara que no conocemos el bien nos hablan luego como a quien lo conoce? En efecto, dicen que es el conocimiento del bien, como si comprendiéramos nosotros lo que quieren decir cuando pronuncian el nombre del bien.
--Tienes mucha razón --dijo.
--¿Y los que definen el bien como el placer? ¿Acaso no incurren en un extravío no menor que el de los otros? ¿No se ven también éstos obligados a convenir en que existen placeres malos?
--En efecto.
--Les acontece, pues, creo yo, el convenir en que las mismas cosas son buenas y malas. ¿No es eso?
--¿Qué otra cosa va a ser?
--¿Es, pues, evidente, que hay muchas y grandes dudas sobre esto?
--¿Cómo no?
--¿Y qué? ¿No es evidente también que mientras con respecto a lo justo y lo bello hay muchos que, optando por la apariencia, prefieren hacer y tener lo que lo parezca, aunque no lo sea, en cambio, con respecto a lo bueno, a nadie le basta con poseer lo que parezca serlo, sino que buscan todos la realidad, desdeñando en ese caso la apariencia?
--Efectivamente --dijo.
--Pues bien, esto que persigue y con miras a lo cual obra siempre toda alma, que, aun presintiendo que ello es algo, no puede, en su perplejidad, darse suficiente cuenta de lo que es ni guiarse por un criterio tan seguro como en lo relativo a otras cosas, por lo cual pierde también las ventajas que pudiera haber obtenido de ellas… ¿Consideraremos, pues, necesario que los más excelentes ciudadanos, a quienes vamos a confiar todas las cosas, permanezcan en semejante oscuridad con respecto a un bien tan preciado y grande?
--En modo alguno --dijo.
--En efecto, creo yo --dije-- que las cosas justas y hermosas de las que no se sabe en qué respecto son buenas no tendrán un guardián que valga gran cosa en aquel que ignore este extremo; y auguro que nadie las conocerá suficientemente mientras no lo sepa.
--Bien auguras --dijo.
--¿No tendremos, pues, una comunidad perfectamente organizada cuando la guarde un guardián conocedor de estas cosas?
--Es forzoso --dijo--. 
--Pero tú, Sócrates, ¿dices que el bien es el conocimiento, o que es el placer, o que es alguna otra distinta de éstas?
--¡Vaya con el hombre! --exclamé--. Bien se veía desde hace rato que no te ibas a contentar con lo que opinaran los demás acerca de ello.
--Porque no me parece bien, ¡oh Sócrates! --dijo--, que quien durante tanto tiempo se ha ocupado de estos asuntos pueda exponer las opiniones de los demás, pero no las suyas.
--¿Pues qué? --dije yo--. ¿Te parece bien que hable uno de las cosas que no sabe como si las supiese?
--No como si las supiese --dijo--, pero sí que acceda a exponer, en calidad de opinión, lo que él opina.
--¿Y qué? ¿No te has dado cuenta --dije-- de que las opiniones sin conocimiento son todas defectuosas? Pues las mejores de entre ellas son ciegas. ¿O crees que difieren en algo de unos ciegos que van por buen camino aquellos que profesan una opinión recta pero sin conocimiento?
--En nada --dijo.
--¿Quieres, entonces, ver cosas feas, ciegas y tuertas, cuando podrías oírlas claras y hermosas de labios de otros?
--¡Por Zeus! --dijo Glaucón--. No te detengas, ¡oh Sócrates!, como si hubieses llegado ya al final. A nosotros nos basta que, como nos explicaste lo que eran la justicia, templanza y demás virtudes, del mismo modo nos expliques igualmente lo que es el bien.
--También yo, compañero, --dije--, me daría por plenamente satisfecho. Pero no sea que resulte incapaz de hacerlo y provoque vuestras risas con mis torpes esfuerzos. En fin, dejemos por ahora, mis bienaventurados amigos, lo que pueda ser el bien en sí, pues me parece un tema demasiado elevado para que, con el impulso que llevamos ahora, podamos llegar en este momento a mi concepción acerca de ello. En cambio, estoy dispuesto a hablaros de algo que parece ser hijo del bien y asemejarse sumamente a él; eso si a vosotros os agrada, y si no, lo dejamos.
--Háblanos, pues --dijo--. Otra vez nos pagarás tu deuda con la descripción del padre.
--¡Ojalá --dije-- pudiera yo pagarla y vosotros percibirla entera en vez de contentaros, como ahora, con los intereses! En fin, llevaos, pues, este hijo del bien en sí, este interés producido por él, mas cuidad de que yo no os engañe involuntariamente, pagándoos los réditos en moneda falsa.
--Tendremos todo el cuidado posible --dijo--. Pero habla ya. 
--Sí --contesté--, pero después de haberme puesto de acuerdo con vosotros y de haberos recordado lo que se ha dicho antes y se había dicho ya muchas otras veces.
--¿Qué? --dijo.
--Afirmamos y definimos en nuestra argumentación --dije-- la existencia de muchas cosas buenas y muchas cosas hermosas y muchas también de cada una de las demás clases.
--En efecto, así lo afirmamos.
--Y que existe, por otra parte, lo bello en sí y lo bueno en sí; y del mismo modo, con respecto a todas las cosas que antes definíamos como múltiples, consideramos, por el contrario, cada una de ellas como correspondiente a una sola idea, cuya unidad suponemos, y llamamos a cada cosa «aquello que es».
--Tal sucede.
--Y de lo múltiple decimos que es visto, pero no concebido, y de las ideas, en cambio, que son concebidas, pero no vistas.
--En absoluto.
--Ahora bien, ¿con qué parte de nosotros vemos lo que es visto?
--Con la vista --dijo.
--¿Y no percibimos --dije-- por el oído lo que se oye y por medio de los demás sentidos todo lo que se percibe?
--¿Cómo no?
--¿No has observado --dije-- de cuánta mayor generosidad usó el artífice de los sentidos para con la facultad de ver y ser visto?
--No, en modo alguno --dijo.
--Pues considera lo siguiente: ¿existe alguna cosa de especie distinta que les sea necesaria al oído para oír o a la voz para ser oída; algún tercer elemento en ausencia del cual no podrá oír el uno ni ser oída la otra?
--Ninguna --dijo.
--Y creo también --dije yo-- que hay muchas otras facultades, por no decir todas, que no necesitan de nada semejante. ¿O puedes tú citarme alguna?
--No, por cierto --dijo.
--Y en cuanto a la facultad de ver y ser visto, ¿no te has dado cuenta de que ésta sí que necesita?
--¿Cómo?
--Porque aunque, habiendo vista en los ojos, quiera su poseedor usar de ella, y aunque esté presente el color en las cosas, sabes muy bien que si no se añade la tercera especie particularmente constituida para este mismo objeto, ni la vista verá nada ni los colores serán visibles.
--¿Y qué es eso --dijo-- a que te refieres?
--Aquello --contesté-- a lo que tú llamas luz.
--Tienes razón --dijo.
--No es pequeña, pues, la medida en que, por lo que toca a excelencia, supera el lazo de unión entre el sentido de la vista y la facultad de ser visto a los que forman las demás uniones; a no ser que la luz sea algo despreciable.
--No --dijo--; está muy lejos de serlo.
--¿Y a cuál de los dioses del cielo puedes indicar como dueño de estas cosas y productor de la luz, por medio de la cual vemos nosotros y son vistos los objetos con la mayor perfección posible?
--Al mismo --dijo-- que tú y los demás, pues es evidente que preguntas por el sol.
--Ahora bien, ¿no se encuentra la vista en la siguiente relación con respecto a este dios?
--¿En cuál?
--No es sol la vista en sí, ni tampoco el órgano en que se produce, al cual llamamos ojo.
--No, en efecto.
--Pero éste es, por lo menos, el más parecido al sol, creo yo, de entre los órganos de los sentidos.
--Con mucho.
--Y el poder que tiene, ¿no lo posee como algo dispensado por el sol en forma de una especie de emanación?
--En un todo.
--¿Más no es así que el sol no es visión, sino que siendo causante de ésta, es percibido por ella misma?
--Así es --dijo.
--Pues bien, he aquí --continué-- lo que puedes decir que yo designaba como hijo del bien, engendrado por éste a su semejanza como algo que, en la región visible, se comporta, con respecto a la visión y a lo visto, del mismo modo que aquél en la región inteligible con respecto a la inteligencia y a lo aprehendido por ella.
--¿Cómo? --dijo--. Explícamelo algo más.
--¿No sabes --dije--, con respecto a los ojos, que, cuando no se les dirige a aquello sobre cuyos colores se extienda la luz del sol, sino a lo que alcanzan las sombras nocturnas, ven con dificultad y parecen casi ciegos, como si no hubiera en ellos visión clara?
--Efectivamente --dijo.
--En cambio, cuando ven perfectamente lo que el sol ilumina, se muestra, creo yo, que esa visión existe en aquellos mismos ojos.
--¿Cómo no?
--Pues bien, considera del mismo modo lo siguiente con respecto al alma. Cuando ésta fija su atención sobre un objeto iluminado por la verdad y el ser, entonces lo comprende y conoce y demuestra tener inteligencia; pero cuando la fija en algo que está envuelto en penumbras, que nace o perece, entonces, como no ve bien, el alma no hace más que concebir opiniones siempre cambiantes y parece hallarse privada de toda inteligencia.
--Tal parece, en efecto.
--Puedes, por tanto, decir que lo que proporciona la verdad a los objetos del conocimiento y la facultad de conocer al que conoce, es la idea del bien a la cual debes concebir como objeto del conocimiento pero también como causa de la ciencia y de la verdad; y así, por muy hermosas que sean ambas cosas, el conocimiento y la verdad, juzgarás rectamente si consideras esa idea como otra cosa distinta y más hermosa todavía que ellas. Y en cuanto al conocimiento y la verdad, del mismo modo que en aquel otro mundo se puede creer que la luz y la visión se parecen al sol, pero no que sean el mismo sol, del mismo modo en éste es acertado el considerar que uno y otra son semejantes al bien, pero no lo es el tener a uno cualquiera de los dos por el bien mismo, pues es mucho mayor todavía la consideración que se debe a la naturaleza del bien.
--¡Qué inefable belleza --dijo-- le atribuyes! Pues, siendo fuente del conocimiento y la verdad, supera a ambos, según tú, en hermosura. No creo, pues, que lo vayas a identificar con el placer.
--Ten tu lengua --dije--. Pero continúa considerando su imagen de la manera siguiente.
--¿Cómo?
--Del sol dirás, creo yo, que no sólo proporciona a las cosas que son vistas la facultad de serlo, sino también la generación, el crecimiento y la alimentación; sin embargo, él no es generación.
--¿Cómo había de serlo?
--Del mismo modo puedes afirmar que a las cosas inteligibles no sólo les adviene por obra del bien su cualidad de inteligibles, sino también se les añaden, por obra también de aquél, el ser y la esencia; sin embargo, el bien no es esencia, sino algo que está todavía por encima de aquélla en cuanto a dignidad y poder.
Entonces Glaucón dijo con mucha gracia:
--¡Por Apolo! ¡Qué maravillosa superioridad!
--Tú tienes la culpa --dije--, porque me has obligado a decir lo que opinaba acerca de ello.
--Y no te detengas en modo alguno-- dijo--. Sigue exponiéndonos, si no otra cosa, al menos la analogía con respecto al sol, si es que te queda algo que decir.
--Desde luego --dije--; es mucho lo que me queda.
--Pues bien --dijo--, no te dejes ni lo más insignificante.
--Me temo --contesté-- que sea mucho lo que me deje. Sin embargo, no omitiré de intento nada que pueda ser dicho en esta ocasión.
--No, no lo hagas --dijo.
--Pues bien --dije--, observa que, como decíamos, son dos, y que reinan, el uno en el género y región inteligibles, y el otro, en cambio, en la visible; y no digo que en el cielo para que no creas que juego con el vocablo. Sea como sea, ¿tienes ante ti esas dos especies, la visible y la inteligible?
--Las tengo.
--Toma, pues,una línea que esté cortada en dos segmentos desiguales y vuelve a cortar cada uno de los segmentos, el del género visible y el del inteligible, siguiendo la misma proporción. Entonces tendrás, clasificados según la mayor claridad u oscuridad de cada uno: en el mundo visible, un primer segmento, el de las imágenes. Llamo imágenes ante todo a las sombras y, en segundo lugar, a las figuras que se forman en el agua y en todo lo que es compacto, pulido y brillante y a otras cosas semejantes, si es que me entiendes.
--Sí que te entiendo.
--En el segundo pon aquello de lo cual esto es imagen: los animales que nos rodean, todas las plantas y el género entero de las cosas fabricadas
--Lo pongo --dijo.
--Accederías acaso --dije yo-- a reconocer que lo visible se divide, en proporción a la verdad o a la carencia de ella, de modo que la imagen se halle, con respecto a aquello que imita, en la misma relación en que lo opinado con respecto a lo conocido?
--Desde luego que accedo --dijo.
--Considera, pues, ahora de qué modo hay que dividir el segmento de lo inteligible.
--Cómo?
--De modo que el alma se vea obligada a buscar la una de las partes sirviéndose, como de imágenes, de aquellas cosas que antes eran imitadas, partiendo de hipótesis y encaminándose así, no hacia el principio, sino hacia la conclusión; y la segunda ,partiendo también de una hipótesis, pero para llegar a un principio no hipotético y llevando a cabo su investigación con la sola ayuda de las ideas tomadas en sí mismas y sin valerse de las imágenes a que en la búsqueda de aquello recurría.
--No he comprendido de modo suficiente --dijo-- eso de que hablas.
--Pues lo diré otra vez --contesté--. Y lo entenderás mejor después del siguiente preámbulo. Creo que sabes que quienes se ocupan de geometría, aritmética y otros estudios similares dan por supuestos los números impares y pares, las figuras, tres clases de ángulos y otras cosas emparentadas con éstas y distintas en cada caso; las adoptan como hipótesis, procediendo igual que si las conocieran, y no se creen ya en el deber de dar ninguna explicación ni a sí mismos ni a los demás con respecto a lo que consideran como evidente para todos, y de ahí es de donde parten las sucesivas y consecuentes deducciones que les llevan finalmente a aquello cuya investigación se proponían.
--Sé perfectamente todo eso --dijo.
--Y no sabes también que se sirven de figuras visibles acerca de las cuales discurren, pero no pensando en ellas mismas, sino en aquello a que ellas se parecen, discurriendo, por ejemplo, acerca del cuadrado en sí y de su diagonal, pero no acerca del que ellos dibujan, e igualmente en los demás casos; y que así, las cosas modeladas y trazadas por ellos, de que son imágenes las sombras y reflejos producidos en el agua, las emplean, de modo que sean a su vez imágenes, en su deseo de ver aquellas cosas en si que no pueden ser vistas de otra manera sino por medio del pensamiento?
--Tienes razón --dijo.
--Y así, de esta clase de objetos decía yo que era inteligible, pero que en su investigación se ve el alma obligada a servirse de hipótesis y, como no puede remontarse por encima de éstas, no se encamina al principio, sino que usa como imágenes aquellos mismos objetos, imitados a su vez por comparación con éstos, son también ellos estimados y honrados como cosas palpables.
--Ya comprendo --dijo-- te refieres a lo que se hace en geometría y en las ciencias afines a ella.
--Pues bien, aprende ahora que sitúo en el segundo segmento de la región inteligible aquello a que alcanza por sí misma la razón valiéndose del poder dialéctico y considerando las hipótesis no como principios, sino como verdaderas hipótesis, es decir, peldaos y trampolines que la eleven hasta lo no hipotético, hasta el principio de todo; y una vez haya llegado a éste, irá pasando de una a otra de las deducciones que de él dependen hasta que de ese modo descienda a la conclusión sin recurrir en absoluto a nada sensible, antes bien, usando solamente de las ideas tomadas en sí mismas, pasando de una a otra y terminando en las ideas.
--Ya me doy cuenta --dijo--, aunque no perfectamente, pues me parece muy grande la empresa a que te refieres, de que lo que intentas es dejar sentado que es más clara la visión del ser y de lo inteligible que proporciona la ciencia dialéctica que la que proporcionan las llamadas artes, a las cuales sirven de principios las hipótesis; pues, aunque quienes las estudian se ven obligados a contemplar los objetos por medio del pensamiento y no de los sentidos, sin embargo, como no investigan remontándose al principio, sino partiendo de hipótesis, por eso te parece a ti que no adquieren conocimiento de esos objetos que son, empero, inteligibles cuando están en relación con un principio. Y creo también que a la operación de los geómetras y demás la llamas pensamiento, pero no conocimiento, porque el pensamiento es algo que está entre la simple creencia y el conocimiento.
--Lo has entendido --dije-- con toda perfección. Ahora aplícame a los cuatro segmentos estas cuatro operaciones que realiza el alma: la inteligencia, al más elevado; el pensamiento, al segundo; al tercero dale el de la creencia y al último la imaginación; y ponlos en ese orden,considerando que cada uno de ellos participa tanto más de la claridad cuanto más participen de la verdad los objetos a que se aplica.
--Ya lo comprendo --dijo--; estoy de acuerdo y los ordeno como dices.
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PLATÓ. LA REPÚBLICA. CAPÍTOL VII. "EL MITE DE LA CAVERNA".

PLATÓ. LA REPÚBLICA. 
CAPÍTOL VII. "EL MITE DE LA CAVERNA".

Plató: el mite de la caverna, un retrat d'ahir i d'avui 

1. La imatge platònica de la condició humana
Plató (Atenes, -428/-347) és un dels pensadors més originals i influents de tota la Filosofia Occidental: la seva obra defineix un dels dos grans eixos que guien i travessen tota la història del pensament humà. Amb seductora bellesa literària i amb profunda mirada filosòfica, fa brollar, en els seus diàlegs, els grans problemes o qüestions que mai han deixat d'inquietar als humans.
Podríem afirma que en l'estrany i bell mite de la caverna es concentra el més profund de tot el seu pensament. El mite, fent ús d'imatges dotades d'una gran força descriptiva, pretén mostrar-nos la seva visió de la natura humana, la seva coneguda teoria de les idees, el dolorós procés mitjançant el qual els humans arribem al coneixement, etc. El mite, ple de sublims metàfores i obert a pluralitat d'interpretacions, és font permanent d'inspiració per als artistes i per als pensadors en general.
En el mite, Plató relata l'existència d'uns homes captius des del naixement a l'interior d'una fosca caverna. Presoners no sols de les ombres obscures pròpies dels habitacles subterranis, sinó, també, lligats de cames i coll, de manera que han de mirar sempre endavant a causa de les cadenes sense poder mai girar el cap. La llum que il•lumina l'antre la reben d'un foc encès darrera d'ells, enlairat i distant.
Arribats aquí, Plató, per boca de Sòcrates, ens diu que imaginem entre el foc i els encadenats un camí elevat al llarg del qual s'ha construït un mur, per aquest camí hi passen uns homes que porten tota mena de figures que els sobrepassen, unes amb forma humana i d'altres amb forma d'animal; aquests vianants que transporten estàtues a vegades enraonen i a vegades callen. Els captius, amb els caps immòbils, no han vist res més que les ombres projectades pel foc al fons de la caverna -talment una pantalla de cinema per on es belluguen ombres xineses- i s'arriben a creure, mancats d'una educació diferent, que allò que veuen no són ombres, sinó objectes reals, la mateixa realitat.
En aquestes, Glaucó, l'interlocutor de Sòcrates, afirma que està absolutament convençut que els encadenats no poden considerar altra cosa vertadera que les ombres dels objectes. A causa de l'obnubilació dels sentits i l'ofuscació mental estan condemnats a prendre per vertaderes totes i cadascuna de les coses falses. Un cop Sòcrates ha comprovat que Glaucó l'ha entès, que s'ha après bé la lliçó, li explica que si un d'aquests captius fos alliberat i sortís al món exterior tindria greus dificultats per adaptar-se a la llum enlluernadora del sol; d'antuvi, per no quedar encegat, cercaria les ombres i les coses reflectides a l'aigua; més endavant i de manera gradual s'acostumaria a mirar els objectes mateixos i a la fi descobriria tota la bellesa del cosmos. Astorat, s'adonaria que pot contemplar amb nitidesa les coses, apreciar-les amb tota la riquesa policroma i en l'esplendor de les seves figures.
No acaba aquí el mite, sinó que Sòcrates fa entrar de nou el presoner a l'interior de la caverna perquè doni la bona notícia a aquella gent presonera de la foscor i esclavitzada, tot fent-la joiosament participar del gran descobriment que acaba de fer, alhora que ha de procurar convèncer-la que viu en l'engany, en la més aclaparadora falsedat. Infructuós intent, aquells pobres alienats des de la infància per l'obscuritat de l'antre el prenen per un boig i es riuen d'ell. Fins i tot, Sòcrates afirma que si algú intentés deslligar-los i fer-los pujar per la costeruda ascensió cap a la boca de la caverna, si el poguessin prendre amb les seves pròpies mans i el poguessin matar, el matarien; així són els presoners: ignorants, incultes i violents. 

Resum adaptat de l'article d'Agustí Casanova,
titulat El mite de la caverna, Diari de Girona, 23-11-1994.

2. L'actualitat del retrat platònic
Els quatre àmbits o espais del mite de la caverna mostren diferents situacions de la nostra actual condició.
1r En la caverna, els encadenats mirant les ombres 
No és la nostra vida una existència encadenada? Naixem en una societat no elegida, amb una estructura social ben travada, amb unes ideologies, un llenguatge, uns costums.

I nosaltres, encadenats a la nostra societat, veiem com van desfilant als nostres ulls unes ombres. No és una desfilada d'aparences la televisió? I el cinema —Plató en seria l'inventor— no és un seguit d'imatges i no de realitats? Aquestes ombres encanten als presoners, creuen que són la realitat. I que feliços que són en el seu engany! Que bé que s'hi està mirant la televisió!

2n Es deslliura de les cadenes
Però Plató introdueix una nota d'optimisme: l'encadenat —no sabem com— es deslliura o el deslliuren de les cadenes. Qui deslliga?

És possible, en la nostra societat, que un presoner se senti insatisfet, que dubti, que qüestioni les seves cadenes. És possible arribar a descobrir el muntatge, descobrir que en la nostra societat hi ha molta mentida i simulació. Hi ha uns homes i uns artefactes que produeixen engany: publicitat, informació filtrada, ...

Què és el que podia motivar la insatisfacció o el dubte del presoner? Els enganyadors segueixen incessantment el seu camí traçat i enganyador. Estan també ells encadenats?

3r El camí abrupte i costerós d'ascensió
El foc —l'electricitat, la tècnica— és el que possibilita aquest enorme muntatge. Amb el descobriment del foc l'home comença el seu camí de superació.

Qui ha organitzat aquest gran muntatge? Aquesta complicada mentida? Quina és la intenció de l'engany múltiple? Existeix un enganyador no enganyat?

Quan el presoner s'allibera de les seves cadenes, aleshores pot començar el llarg i costerós camí d'emancipació, d'alliberament. 


4t La sortida al món exterior i "real"
Després d'un dolorós camí d'ascensió, el presoner arriba a entreveure la vertadera realitat. Què vol dir "vertadera realitat"? Quina és la "vertadera realitat" en la nostra societat? 

Quan hom descobreix el gran muntatge i surt de l'engany, ha de tornar a dins, informar i alliberar els seus antics companys? Una disjuntiva moral! Què feu Sòcrates?

Adaptació feta a partir de l'article d'Emilio Lledó,
Lecturas de un mito filosófico, Resurgimiento, núm. 1, 1980.

Mito de la caverna (Rep. VII, 514a-518e)

Después de eso —proseguí— compara nuestra naturaleza respecto de su educación y de su falta de educación con una experiencia como ésta. Represéntate hombres en una morada subterránea en forma de caverna, que tiene la entrada abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde niños con las piernas y el cuello encadenados, de modo que deben permanecer allí y mirar sólo delante de ellos, porque las cadenas les impiden girar en derredor la cabeza. Más arriba y más lejos se halla la luz de un fuego que brilla detrás de ellos; y entre el fuego y los prisioneros hay un camino más alto, junto al cual imagínate un tabique construido de lado a lado, como el biombo que los titiriteros levantan delante del público para mostrar, por encima del biombo, los muñecos. 
—Me lo imagino.
—Imagínate ahora que, del otro lado del tabique, pasan sombras que llevan toda clase de utensilios y figurillas de hombres y otros animales, hechos en piedra, madera y de diversas clases; y entre los que pasan unos hablan y otros callan.
—Extraña comparación haces, y extraños son esos prisioneros.
—Pero son como nosotros. Pues en primer lugar, ¿crees que han visto de sí mismos, o unos de los otros, otra cosa que las sombras proyectadas por el fuego en la parte de la caverna que tienen frente a sí?
—Claro que no, si toda su vida están forzados a no mover las cabezas.
—¿No sucede lo mismo con los objetos que llevan los que pasan del otro lado del tabique?
—Indudablemente.
—Pues entonces, si dialogaran entre sí, ¿no te parece que entenderían estar nombrando a los objetos que pasan y que ellos ve?
—Necesariamente.
—Y si la prisión contara con un eco desde la pared que tienen frente a sí, y alguno de los que pasan del otro lado del tabique hablara, ¿no piensas que creerían que lo que oyen proviene de la sombra que pasa delante de ellos?
—¡Por Zeus que sí!
—¿Y que los prisioneros no tendrían por real otra cosa que las sombras de los objetos artificiales transportados?
—Es de toda necesidad.
—Examina ahora el caso de una liberación de sus cadenas y de una curación de su ignorancia, qué pasaría si naturalmente les ocurriese esto: que uno de ellos fuera liberado y forzado a levantarse de repente, volver el cuello y marchar mirando a la luz y, al hacer todo esto, sufriera y a causa del encandilamiento fuera incapaz de percibir aquellas cosas cuyas sombras había visto antes. ¿Qué piensas que respondería si se le dijese que lo que había visto antes eran fruslerías y que ahora, en cambio, está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente? Y si se le mostrara cada uno de los objetos que pasan del otro lado del tabique y se le obligara a contestar preguntas sobre lo que son, ¿no piensas que se sentirá en dificultades y que considerará que las cosas que antes veía eran más verdaderas que las que se le muestran ahora?
—Mucho más verdaderas.
—Y si se le forzara a mirar hacia la luz misma, ¿no le dolerían los ojos y trataría de eludirla, volviéndose hacia aquellas cosas que podía percibir, por considerar que éstas son realmente más claras que las que se le muestran?
—Así es.
—Y si a la fuerza se lo arrastrara por una escarpada y empinada cuesta, sin soltarlo antes de llegar hasta la luz del Sol, ¿no sufriría acaso y se irritaría por ser arrastrado y, tras llegar a la luz, tendría los ojos llenos de fulgores que le impedirían ver uno solo de los objetos que ahora decimos que son los verdaderos?
—Por cierto al menos inmediatamente.
—Necesitaría acostumbrarse, para poder llegar a mirar las cosas de arriba. En primer lugar miraría con mayor facilidad las sombras y después las figuras de los hombres y de los otros objetos reflejados en el agua, luego los hombres y los objetos mismos. A continuación contemplaría de noche lo que hay en el cielo y el cielo mismo, mirando la luz de los astros y la luna más fácilmente que, durante el día, el Sol y la luz del Sol.
—Sin duda.
—Finalmente pienso, podría percibir el Sol no ya en imágenes en el agua o en otros lugares que le son extraños, sino contemplarlo cómo es en sí y por sí, en su propio ámbito.
—Necesariamente.
—Después de lo cual concluiría con respecto al Sol, que es lo que produce las estaciones y los años y que gobierna todo en el ámbito visible y que de algún modo es causa de las cosas que ellos habían visto.
—Es evidente que, después de todo esto, arribaría a tales conclusiones.
—Y si se acordara de su primera morada, del tipo de sabiduría existente allí y de sus entonces compañeros de cautiverio, ¿no piensas que se sentiría feliz del cambio y que los compadecería?
—Por cierto.
—Respecto de los honores y elogios que se tributaban unos a otros y de las recompensas para aquel que con mayor agudeza divisara las sombras de los objetos que pasaban detrás del tabique, y para el que mejor se acordase de cuáles habían desfilado habitualmente antes y cuáles después, y para aquel de ellos que fuese capaz de adivinar lo que iba a pasar, ¿te parece que estaría deseoso de todo eso y que envidiaría a los más honrados y poderosos entre aquéllos? ¿O más bien le pasaría como al Aquiles de Homero, y «prefiriría ser un labrador que fuera siervo de un hombre pobre» o soportar cualquier otra cosa, antes que volver a su anterior modo de opinar y a aquella vida?
—Así creo también yo, que padecería cualquier cosa antes que soportar aquella vida.
—Piensa ahora esto, si descendiera nuevamente y ocupara su propio asiento, ¿no tendría ofuscados los ojos por las tinieblas, al llegar repentinamente del Sol?
—Sin duda.
—Y si tuviera que discriminar de nuevo aquellas sombras, en ardua competencia con aquellos que han conservado en todo momento las cadenas, y viera confusamente hasta que sus ojos se reacomodaran a ese estado y se acostumbraran en un tiempo nada breve, ¿no se expondría al ridículo y a que se dijera de él que, por haber subido hasto lo alto, se había estropeado los ojos, y que ni siquiera valdría la pena intentar marchar hacia arriba? Y si intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz, ¿no lo matarían, si pudieran tenerlo en sus manos y matarlo?
—Seguramente.
—Pues bien, querido Glaucón, debemos aplicar íntegra esta alegoría a lo que anteriormente ha sido dicho, comparando la región que se manifiesta por medio de la vista con la morada-prisión, y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol; compara, por otro lado, el ascenso y contemplación de las cosas de arriba con el camino del alma hacia el ámbito inteligible, y no te equivocarás en cuanto a lo que estoy esperando, y que es lo que deseas oír. Dios sabe si esto es realmente cierto; en todo caso, lo que a mí me parece es que lo que dentro de lo cognoscible se ve al final, y con dificultad, es la Idea del Bien. Una vez percibida, ha de concluirse que es la causa de todas las cosas rectas y bellas, que en el ámbito visible ha engendrado la luz y al señor de ésta, y que en el ámbito inteligible es señora y productora de la verdad y de la inteligencia, y que es necesario tenerla en vista para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público.
—Comparto tu pensamiento, en la medida que me es posible.
—Mira también si lo compartes en esto: no hay que asombrarse de que quienes han llegado allí no estén dispuestos a ocuparse de los asuntos humanos, sino que sus almas aspiran a pasar el tiempo arriba; lo cual es natural, si la alegoría descrita es correcta también en esto.
—Muy natural.
—Tampoco sería extraño que alguien que, de contemplar las cosas divinas, pasara a las humanas, se comportase desmañadamente y quedara en ridículo por ver de modo confuso y, no acostumbrado aún en forma suficiente a las tinieblas circundantes, se viera forzado, en los tribunales o en cualquier otra parte, a disputar sobre sombras de justicia o sobre las figurillas de las cuales hay sombras, y a reñir sobre esto del modo en que esto es discutido por quienes jamás han visto la Justicia en sí.
—De ninguna manera sería extraño.
—Pero si alguien tiene sentido común, recuerda que los ojos pueden ver confusamente por dos tipos de perturbaciones: uno al trasladarse de la luz a la tiniebla, y otro de la tiniebla a la luz, y al considerar que esto es lo que le sucede al alma, en lugar de reírse irracionalmente cuando la ve perturbada e incapacitada de mirar algo, habrá de examinar cuál de los dos casos es: si es que al salir de una vida luminosa ve confusamente por falta de hábito, o si, viniendo de una mayor ignorancia hacia lo más luminoso, es obnubilada por el resplandor. Así, en un caso se felicitará de lo que le sucede y de la vida a que accede; mientras en el otro se apiadará, y, si se quiere reír de ella, su risa será menos absurda que si se descarga sobre el alma que desciende desde la luz.
—Debemos considerar entonces, si esto es verdad, que la educación no es como la proclaman algunos. Afirman que, cuando la ciencia no está en el alma, ellos la ponen, como si se pusiera la vista en ojos ciegos.
—Afirman eso, en efecto.
—Pues bien, el presente argumento indica que en el alma de cada uno hay el poder de aprender y el órgano para ello, y que, así como el ojo no puede volverse hacia la luz y dejar las tinieblas si no gira todo el cuerpo, del mismo modo hay que volverse desde lo que tiene génesis con toda el alma, hasta que llegue a ser capaz de soportar la contemplación de lo que es, y lo más luminoso de lo que es, que es lo que llamamos el Bien. ¿No es así?
—Sí.
—Por consiguiente, la educación sería el arte de volver este órgano del alma del modo más fácil y eficaz en que puede ser vuelto, mas no como si le infundiera la vista, puesto que ya la posee, sino, en caso de que se lo haya girado incorrectamente y no mire adonde debe, posibilitando la corrección.
—Así parece, en efecto.

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Relació amb la pel.lícula: "Matrix"




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